lunes, 27 de septiembre de 2010

NEURALGIA


Este dolor es debido a la existencia de un nervio en mal estado. Lo habitual es sufrirlo como un dolor punzante y agudo, que normalmente se ubica en la cara y en la cabeza, y que frecuentemente aparece como el resultado de un resfriado o de una muela deteriorada. Antiguamente se insistía en que lavarse la cabeza y no secarse bien los cabellos antes de dormir, sentarse mucho tiempo en un corriente de aire o no llevar puesto un sombrero en un día ventoso, ayudaba a padecer una neuralgia, y la forma más apropiada para curar estos dolores era aplicar compresas calientes o cataplasmas, o tomar un té analgésico. Los remedios caseros para el dolor que os apunto más abajo os produciran un alivio notable; sin embargo, antes de aplicaros cualquier tipo de aceite en la cara, aseguraos de que no os es perjudicial.

Tés calmantes y compresas

• Tés analgésicos de hierbas. Un té hecho con una planta analgésica, como por ejemplo, Albahaca, salvia, toronjil, ulmaria, verbena, betónica, trébol rojo, matricaria, poleo y lúpulo.

• Té de lúpulo y de valeriana. Echar una cucharada de lúpulo con una cucharada rasa de valeriana en 600 ml de agua hirviendo. Se tomará una taza cada noche.

• Lúpulo en la almohada. El lúpulo se puede emplear embolsado en una almohada pequeña de lino, colocada debajo de la cabeza por la noche. Os ayudará un dormir relajado.

Dolores y achaques en la cabeza y en la cara

• Avena. Usar una cataplasma calmante de copos de avena calientes, aunque tiene el inconveniente de que es muy sucia, puede dejarnos la piel deliciosamente blanca. La mejor manera de emplear la avena es comerla diariamente, pues reduce la tensión nerviosa, lo que la hace beneficiosa en las neuralgias.

• Aguja de pastor. Bañarse en agua caliente y aplicar compresas en la zona dolorida. Un remedio muy antiguo consiste en una infusión caliente de esta planta (más conocida como geranio silvestre).

• Betónica. Hacer una loción empleándola en el cabello, pues debido a que sus raíces pilosas recuerdan la cabellera, tiene fama como remedio para los dolores y achaques de la cabeza y la cara.

• Verbena, lúpulo o flores de manzanilla, mezcladas con cabezas de amapola. Cualesquiera de ellas, aplicada como una compresa caliente en la zona dolorida, es agradable y segura, y mucho más aconsejable estéticamente que las hojas calientes machacadas de col o pieles de plátanos aplicadas sobre el rostro; ambas, sin embargo, funcionan sorprendentemente bien.

• Consuelda. Con ella se consigue una de las mejores compresas de hierbas. Mezclar la raíz con agua templada hasta formar una pasta. Se utiliza sobre todo si el dolor es consecuencia de una bofetada o de un golpe.

• Albahaca, verbena y ajenjo. Las tres se hervían juntas y el líquido caliente resultante, aplicado en compresas, era la respuesta definitiva a la neuralgia y a la migraña, y mucho más seguro que un desaconsejable ungüento de acónito y grasa de cerdo.

• Aceites esenciales. Después de aliviar la zona con una compresa caliente, frotar con un aceite esencial fragante, diluido en aceite de girasol, para reducir la tensión. Los más populares son el toronjil (bálsamo de melisa) o rosa. Si se necesita una acción más astringente, el bálsamo de tigre proporciona un alivio instantáneo.

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